13 Principios de los videojuegos: Resolución de problemas. James Paul Gee

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13 Principios de los videojuegos: Resolución de problemas. James Paul Gee

Los videojuegos en términos generales, son instancias lúdicas en las que se nos presentan problemas y nos invitan a resolverlos de maneras específicas o a veces de manera más creativa. Desde buscar algún objeto perdido en un escenario específico o finalizar un recorrido determinado o rescatar a algún personaje o simplemente destruir elementos mostrados en la pantalla, todos son problemas que deben ser resueltos a partir de las acciones que el juego nos solicita realizar. Estas acciones (que entenderemos como mecánicas) son las que nos permiten desenvolvernos dentro del universo del juego y nos establecen los marcos referenciales en los que nos podremos mover e interactuar dentro del juego para resolver los problemas que nos presentan. Las principales características que podemos encontrar en este punto, están descritas en los siguientes 7 principios que conforman el principio general del Aprendizaje Basado en la Resolución de Problemas.


Problemas Bien Ordenados

Cuando en un videojuego se nos presenta el problema a resolver, este debe ser expuesto de manera ordenada, con objetivos claros y con mecánicas simples de comprender (curva de aprendizaje) que permitan desarrollar las acciones de manera eficaz y eficiente. Al presentarse de manera ordenada (y generalmente con una progresión ascendente en la dificultad) los problemas, es más simple comprender los objetivos que el juego presenta, permitiendo desarrollar un aprendizaje tanto de la lógica del juego, así como de las metas que el juego propone conseguir. Los problemas se exponen así como una progresión, en la que tanto las mecánicas como el contenido se complejizan, permitiendo que el jugador tenga la necesidad de resolver el siguiente problema que se presentará. Esto lo entenderemos como el diseño de niveles, parte fundamental, para el desarrollo de una progresión coherente del juego. En la educación escolar, esto es un punto necesario para conseguir buenos logros de aprendizaje, ya que en la medida en que los distintos problemas que se le exponen al estudiante, éste podrá resolverlos según las herramientas y conocimientos que va adquiriendo, relacionándolos con los problemas que se le presentarán a futuro.


Placenteramente frustrante

Los videojuegos ofrecen una experiencia, que a momentos pareciera ser frustrante, ya que la dificultad en la que se presentan los problemas, no siempre hace que sea fácil resolverlos, pero aún así deseamos poder resolverlo. Esta experiencia se entiende como una experiencia placenteramente frustrante, ya que en la medida en que la dificultad del problema aumenta, y por ende nos obliga a desarrollar mayores habilidades para poder resolverlos, aumentando la frustración por los posibles fracasos, permite que cuando se logra el objetivo propuesto, se genere un genuino placer por el logro conseguido. Este es uno de los objetivos que quizás más cueste desarrollar en la experiencia escolar, ya que conseguir que la motivación de los estudiantes se mantenga en el tiempo, más aún cuando la frustración es alta, es uno de los grandes desafíos para los docentes. Los videojuegos, pueden aportar a la motivación, especialmente, por su capacidad de generar experiencias placenteras.


El ciclo de expertiz

Todo problema, incluidos los que los que los videojuegos presentan, tienen un ciclo de desarrollo para su resolución. Este ciclo se denomina el “ciclo de expertiz”. Este ciclo se desarrolla de la siguiente forma: primero se plantea el desafío, los problemas básicos se resuelven con la práctica, la que lleva al conocimiento, permitiendo desarrollar la maestría. Este ciclo de desarrollo de habilidades en la resolución de problemas está presente en el aprendizaje escolar, ya que mediante la práctica se puede desarrollar el conocimiento para resolver el desafío, llevando a la maestría la repetición de esta operación en el tiempo.


Información a tiempo y bajo demanda

Un aspecto importante de los videojuegos, es que los problemas que se exponen son presentados de forma oportuna y cuando son necesarios. Así como el orden de la información entregada es importante, es también de relevancia que esta sea dada cuando corresponde y cuando se necesita, ya que esto permite mantener los objetivos claros, tanto para que los problemas no se complejicen más de la cuenta, así como para que la resolución del problema sea estimulante y signifique un desafío que pueda ser resuelto. En la medida en que los problemas son expuesto de forma clara, ordenada y a tiempo, estos podrán ser resueltos de manera óptima, consiguiendo que los objetivos (de aprendizaje en el caso de la educación) se consigan.


Tanque de peces

En los videojuegos, los problemas son presentados de maneras diversas, lo que a veces los vuelve complejos y difíciles de manejar. Esta complejdad a veces hace que los juegos se vuelvan frustrantes. Comprender este aspecto de los juegos nos permite poder lidiar con lo complejo, comprendiendo que para cada problema existen diversos caminos y estrategias a seguir para poder resolverlos. No es posible resolver problemas complejos con una mirada unidireccional o a través de una sola estrategia, y al igual que en un tanque de peces, cada pez (problema) requiere de una estrategia propia para ser capturado. Lo que sirve para un problema, no necesariamente va a servir para resolver otro.


Cajas de arena

Más de alguna vez cuando niños jugamos en una caja de arena, espacio abierto, disponible para la exploración y la imaginación. En los videojuegos, esta metáfora funciona muy apropiadamente, ya que son una invitación a la exploración y descubrimiento de nuevos mundos posibles que están contenidos en esta caja. Y aunque existe un género de juegos llamados así, Sandbox, en los que el mundo gráfico que se presenta es un mundo abierto, donde se pueden manipular gran parte de los elementos del juego y se puede explorar en todos sus confines, la exploración es una invitación de la gran mayoría de los videojuegos, aunque estos sean lineales y de mundos cerrados. Son una invitación a la aventura y ponerse en situación, asumiendo roles y explorando las posibilidades que el mundo del juego nos propone. Completar las mismas etapas de manera distinta o buscando nuevas estrategias, tratar de conseguir todos los objetivos o secretos del juego, son una invitación a la exploración del mundo, expandiendo las posibilidades que este mismo nos presenta.


Habilidades como estrategias

Todo problema que se presenta en un videojuego, es articulado como una serie de procesos, que como hemos visto y a pesar de ser complejos, deben ser expuestos de forma ordenada, clara y oportuna. Y que para ser resueltos, requieren de una serie de procesos que deben ser ejecutados para conseguir resolverlo. Dentro de estos procesos, se encuentran las habilidades que se desarrollan a lo largo de la experiencia y que sirven como mecanismos de resolución de los problemas presentados. Las habilidades para desarrollarse, necesitan de práctica (ciclo de expertiz) y es a través de esta práctica que se consigue finalmente resolver los problemas. En los videojuegos, es necesario entender que estas habilidades deben ser usadas como parte de una estrategia de resolución de los problemas. Esto es, desarrollar las maniobras necesarias para conseguir completar los objetivos. Reconocer debilidades y fortalezas, permite comprender las habilidades que se poseen (y las que no) y permite poder usarlas de la manera más apropiada (estrategia), según el problema lo requiera.

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